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jueves, 21 de septiembre de 2017

El País:“El cómic no es literatura, es un arte donde lo esencial es la imagen”


Bandes designes. Tebeos. Fumetos. Graphic novels. Se llamen como se llamen, todos describen lo mismo: la narración en viñetas. ¿Y qué es una viñeta? Una vidriera a un espacio y un tiempo que el lector puede completar en su propio tempo. Esa vidriera se compone de dos facetas, el guion y la ilustración. Pero el guion de un cómic no es meramente la escritura del relato, sino la disposición y relación entre esas ventanas a un espacio y un tiempo concreto. 


Sobre cuáles son los engranajes que hacen girar un guion de cómic departieron una nutrida mesa la semana pasada en las XXII Jornadas del Cómic de Avilés. Larry Hama, como representante de la industria de Estados Unidos, Matz y Morvan, guionistas de la viñeta francesa, y José Manuel Robledo y Antonio Altarriba por parte del tebeo español. La meta, describir su arte, que, como no podía ser de otra manera, adquiere matices muy personales.


Larry Hama, que firmó 155 guiones consecutivos de G.I. Joe para Marvel, describió con humor por qué se convirtió en guionista. Fue una cuestión de lo más mundana, llegar bien a fin de mes: "Como dibujante, en los 70, cobraba 23 dólares por página. Y como mucho daba hecho una página al día. Me enteré de que los guionistas cobraban 50 dólares por página. Así que me pasé 10 años pidiéndoles a DC y Marvel que me dejaran escribir. Al final, me ofrecieron 'G.I. Joe', porque todos los demás guionistas de la industria habían rechazado escribirla".


Una de las claves que definen el tipo de narrador que uno es se halla en el proceso de trabajo. Se dice que, a grandes rasgos, hay dos tipos de escritores: de brújula y de mapa. Y lo que se quiere decir con esto es que los de brújula no saben adónde van, no van por delante de su trama, y los de mapa lo planifican todo previamente y luego lo escriben.


En esta mesa se vio ejemplos de ambas metodologías. Hama, por ejemplo, siempre ha trabajado con brújula. "No sé si compartiréis conmigo esa desagradable sensación de empezar a ver una película o leer un tebeo y saber a las pocas páginas y minutos como va a acabar. Eso es algo que siempre he querido evitar. Mi método consiste en no saber qué va a pasar. En los cómics de G.I. Joe no había jamás un continuará precisamente por esto, porque ni yo, ni el editor, ni nadie sabíamos cómo continuaba la historia".


Pero hay otros guionistas que sí tienen un método concreto. Robledo, que se considera dibujante antes que guionista, describió el suyo al detalle: primero, unas semanas de documentación; luego, un storyboard general; luego algo más detallado para escenas con "cohesión", trascendentes, que desarrollen una idea en tres o cuatro páginas. Y lo último que se ponen son los diálogos y cartelas. La pereza tiene también mucho que decir en ese proceso. El francés Morvan decide cada día si va a escribir en la ducha: "Funciono por inspiración. Así que si durante la ducha veo que no tengo ganas, pues ese día no escribo. Ahora bien, cuando me entran las ganas me puedo pasar horas y horas y olvidarme hasta de comer".


Altarriba destacó, por lo variopinto de la mesa, que si bien en el método y en las reflexiones sobre el cómic había puntos en común, España es diferente por tener una industria menos profesional: "En España, el guionista tiene que ser un poco el motor de todo. Tú no te sueles presentar a un editor con una idea, como podrías hacer en Francia, y que él te busque el dibujante. Tú te presentas con todo atado, unas páginas dibujadas y el guion completo para vender el proyecto. Creo que esta es la gran diferencia, que aquí todo es menos profesional. Un guionista en Francia o Estados Unidos está trabajando simultáneamente en varias series, sin descanso. Aquí, en España, yo iba guion a guion. Y entre tebeo y tebeo me he pasado meses sin guionizar nada de cómic". 


Otro punto clave en escribir tebeos es que es, muchas veces, un baile a dos. Bien agarrado. El dibujante y el guionista tienen que convivir en sus egos artísticos y ambiciones creativas. A veces, esa convivencia es compleja. "Con el dibujante de Asesino [Luc Jacamon] siempre le hacía el mismo castigo cuando nos peleábamos. Odiaba dibujar coches. Así que después de un cabreo, le mandaba diez o doce páginas de persecución sobre ruedas", apuntó Matz, entre risas. Hama cree que "a mayor talento, más pesado el equipaje", en el sentido de que los dibujantes que más merecen la pena, los que hacen "vibrar el alma", suelen ser bastante impresentables profesionalmente. "Hay un caso del que siempre me acuerdo, porque estos genios suelen pasar de coger el teléfono. Lo llamaba, dejaba que sonara una vez, colgaba y luego lo rellamaba. Me cogía siempre, porque ese era el código secreto de su novia". Hama tuvo que adoptar estrategias extremas con otro de sus ilustradores, también para hacer posible la comunicación al auricular: "Había dejado de pagar a la compañía telefónica para no recibir llamadas. Así que la pagué yo por él para que tuviera línea".


Pero el tebeo tiene también mucho de catarsis. Antonio Altarriba la vivió en primera persona con el cómic El arte de volar. "Fue mi manera de reconciliarme con el suicidio de mi padre. Creo que, aparte de ese runrún de fondo en el que percibes cómo influye la biografía en un guionista, los cómics pueden tener un efecto catártico para reflexionar o incluso superar un trauma". Hama describe la escena del tebeo norteamericano como una gran familia y recuerda que tanto en su caso como en el de un colega, que afrontaban la lenta muerte por enfermedad de sus madres, el resto de escritores asumieron las tareas pendientes que tenían con las editoriales.


Hay una cuestión mayor en el candelero desde la recuperación cultural del cómic. La manía de llamarlo novela gráfica para que la literatura, de alguna manera, fagocite el medio. Altarriba no está de acuerdo con esta tendencia: "No son literatura. El cómic, es ante todo, un medio visual. Cuenta con imágenes. Esto no lo hace ni mejor ni peor que la literatura. Lo hace distinto, con sus fortalezas y también con alguna debilidad", explica. De esa concepción del cómic como arte de las imágenes sabe mucho Hama, que en los 70 llevaba la contraria a casi todos los guionistas coetáneos prescindiendo de los diálogos y de las cartelas para expresar los pensamientos de los personajes. "Por entonces me consideraban un loco por hacer esto. Recuerdo en una ocasión que escribí una historia de Lobezno completamente visual y me dijeron que no se podía, que había que meter cartelas. Y lo hice, pero en vez de hablar Lobezno, hablaba Electra, con lo que el cómic era una yuxtaposición entre las imágenes que contaban una historia y los textos que contaban otra. Por supuesto, nadie se dio cuenta. Lo que me reconforta es que hoy en día se considera que los cómics deben de prescindir del texto cuando no es necesario. Que deben narrarse en imágenes".


miércoles, 20 de septiembre de 2017

El País:‘Imagine’, de John Lennon, se convierte en libro infantil ilustrado


Imagine, de John Lennon, la canción que quizás mejor simbolice el deseo de un mundo en paz, se convierte en libro infantil. En formato de álbum, ilustrado por el francés Jean Jullien y prologado por la propia Yoko Ono, saldrá a la venta en todo el mundo el próximo 21 de septiembre, Día Internacional de la Paz. "Es una buena forma de que la canción perdure en las siguientes generaciones", afirma Patricia Martín, directora editorial de Flamboyant, que ha comprado los derechos del libro para España.


La letra de la canción, en el inglés original y en castellano o catalán, según la edición, acompaña el viaje de una paloma que vuela por el mundo con una rama de olivo y lleva su mensaje de concordia a pájaros de todo tipo. "Nos gustó el álbum por sus valores de paz y tolerancia, porque admiramos al ilustrador y nos gusta la canción", dice Martín para explicar por qué se embarcaron en el proyecto, iniciado por Amnistía Internacional en Reino Unido con la editorial británica Frances Lincoln. Los derechos de autor derivados de la venta de cada ejemplar se donarán a la ONG, que cuenta con la canción como himno oficial.


Aunque el álbum, de 33 páginas, está dirigido a la franja de edad de 4 a 12 años, "evidentemente, un niño no conoce a Lennon", dice Martín. "Es el típico libro para que los tíos lean a sus sobrinos", bromea, y así conozcan una canción emblemática que ya cumple 46 años. "Es una apuesta, y creemos que va a funcionar", asegura la responsable de Flamboyant, la pequeña editorial barcelonesa que lanzó en 2012 El monstruo de colores, un fenómeno que lleva vendidos en sus distintos formatos más de 300.000 ejemplares. Para la primera edición de Imagine, se han impreso 7.000 copias en inglés / castellano y 3.000 en inglés / catalán.

El autor de las coloridas ilustraciones es el diseñador gráfico Jean Jullien, que creó la popular imagen que fusionaba el símbolo de la paz con la Torre Eiffel tras los atentados de París de 2015. También ha publicado los álbumes infantiles ilustrados Esto no es un libro (Phaidon) y Ralf (Editorial Juventud). El lanzamiento del libro en España está acompañado de un concurso de dibujo, Los pájaros del mundo, dirigido a alumnos de Infantil y Primaria. Los colegios interesados se pueden inscribir aquí. Los ganadores recibirán un ejemplar de Imagine y un lote de libros de Flamboyant.

"Este libro es muy especial para mí. El texto lo escribió John, mi marido, y me alegra mucho verlo ilustrado en este hermoso álbum", escribe en el prólogo Yoko Ono, que será acreditada como coautora de la canción. "Con Imagine, compuso una canción que reclamaba la paz en todo el mundo. Hoy en día necesitamos la paz más que nunca, por lo que creo que sus palabras siguen siendo muy importantes. Deberíamos tratar igual a todas las personas, sin importarnos de dónde sean o si hablan otro idioma. Como la paloma de este libro, que acepta a todos los demás pájaros: le da igual el color de sus plumas o la forma de su pico. De ese modo, todos podemos poner nuestro granito de arena a diario. Todas las cosas buenas que hacemos pueden contribuir a mejorar el mundo. Tú puedes hacerlo, yo también, todos podemos hacerlo", afirma la artista.

martes, 19 de septiembre de 2017

El cómic Strangers in Paradise se convertirá en película


Puede que Strangers in Paradise sea uno de los mejores cómics de temática lésbica que existen, no sólo por su estética más que cuidada, sino que también por su hilo argumental que consigue mantenerte enganchada durante toda la historia; por algo ha sido ganador de varios premios no sólo el cómic, sino también su creador Terry Moore.

Si aún no lo has leído, te recomendamos que comiences a disfrutar de esta historia que se publicó desde 1993 hasta 2007 y que se puede encontrar fácilmente en muchas librerías, pero la gran noticia para las actuales y futuras seguidoras de Strangers in Paradise es que dará el salto a la gran pantalla.

Desde hace tiempo Terry Moore ha intentado adaptarlo a la televisión, sin tener suerte a la hora de encontrar un estudio que quisiera producir una serie ambientada en el cómic; pero no hay mal que por bien no venga y la noticia de que sea una adaptación al cine lo que finalmente se hará es algo mucho mejor, sobre todo si tenemos en cuenta que la encargada de colaborar con el creador de Strangers in Paradise no será ni más ni menos que Angela Robinson, quién ha trabajado en The L Word y True Blood entre otras cosas.

Ambos han comentado al respecto que están encantados e ilusionados de poder llevar a cabo este proyecto juntos; ahora sólo falta esperar que se pongan manos a la obra para que pronto podamos saber algo más sobre la película basada en Strangers in Paradise.

lunes, 18 de septiembre de 2017

El cómic 'La voz que no cesa' da vida al drama del Miguel Hernández preso


Fruto de las casualidades, el recuerdo de Julio Oca Petete, el hijo de uno de los presos que estuvo junto al poeta Miguel Hernández en la cárcel, ha hecho que el cómic La voz que no cesa, de Ramón Pereira y Ramón Boldú, tenga un "testimonio de viva voz" que lo enriquece respecto a su primera edición. Con motivo del 75 aniversario de la muerte del poeta de Orihuela (Alicante), la editorial Astiberri ha publicado esta nueva edición, un nuevo volumen de 140 páginas revisadas y ampliadas respecto al que en 2013 sacó la desaparecida editorial EDT, que se despidió con este título, por lo que conseguir un ejemplar se convirtió en tarea imposible para los seguidores del cómic y del poeta. Pero ahora ha regresado con varias novedades que lo engrandecen, como un cambio en el color -se ha suavizado el negro- y una ampliación del contenido: el testimonio de Julio Oca Petete, hijo de Eugenio Oca, compañero de cárcel de Miguel Hernández, además del autor de los dibujos que acompañan los dos cuentos que el poeta escribió a su hijo y del dibujo del propio Hernández muerto.

"'Petete lo conoció cuando era niño y visitaba a su padre en la cárcel y me contó una serie de historias que dibujé por si en el futuro había una segunda edición del cómic", cuenta Boldú sobre este encuentro que cuatro años después se ha visto reflejado en viñetas. "La última parte del primer cómic, la de su estancia en la cárcel, quedaba muy corta, pero conocí de viva voz todo el drama que vivía dentro, sobre todo porque no le dejaban ver a su hijo por no estar casado con su mujer", ha destacado el dibujante catalán.

Pero en La voz que no cesa Boldú lleva a las viñetas también la recreación de otros instantes de la vida de Hernández que guardan similitud con la suya propia. Como el hecho de que su padre no quería que su hijo fuera poeta. "Mi padre no le veía futuro a que me dedicara al cómic, no creía que pudiera ganar dinero con este oficio, y esas conversaciones que tuve con él las he utilizado porque creo que no se diferenciaban mucho con las que Miguel tuvo con su padre", confiesa.

Con esta biografía, el cómic vuelve a dejar claro que se ha convertido en una de las mejores disciplinas para afrontar el género biográfico, tal y como lo han demostrado otras obras recientes que han abordado la vida de Federico García Lorca o Frida Kahlo. En este sentido, según Boldú, la explicación está en que como los dibujantes de cómic se "parecen mucho" a los escritores, pintores o cineastas son capaces de ver la "lucha" que han tenido que librar para pasar a la Historia.

domingo, 17 de septiembre de 2017

Un artista fallero impulsa el primer Museo del Cómic en España


Un artista fallero valenciano, Alfred Chuliá, temporalmente residente en Benavente (Zamora) por motivos familiares, se ha integrado con su actividad artística en la vida social y festera de aquella ciudad, y entre otros proyectos que está impulsando está la creación del primer Museo del Cómic de España, que tendrán su sede allí. Explica que: «Somos un grupo de profesionales pertenecientes a distintos ámbitos de la sociedad a los que nos une la pasión por la lectura, el arte, el dibujo y la ilustración, que concretamos de manera especial en los cómics y tebeos. Desde hace dos años acariciamos y estamos trabajando en un proyecto singular, para el que nos hemos preparado aportando cada uno su bagaje cultural y experiencia, que hemos completado con continuas visitas a ferias, certámenes y exposiciones de cómics en España y Portugal». «El objetivo central –detalla Chuliá- de nuestras acciones es la creación de un Museo del Cómic, cuya base sería, en principio, los aportes de materiales de cada uno y aquellos que nos han sido confiados por expertos y coleccionistas a instalar en Benavente (Zamora), con la peculiaridad de comenzar su creación por el método del Crowdfunding, de la suscripción económica entre todos y todas quienes admiran y valoran el mundo del cómic». «El Museo del Cómic quiere convertirse en un espacio de referencia nacional e internacional en el mundo de la ilustración, un lugar de culto y veneración para los amantes del Tebeo, un templo dedicado a los Cómics.

Pretendemos convertirnos en el primer y único museo del cómic de España y el más grande de Europa, para lo que buscaremos unos locales dignos, espaciosos, suficientes, en los que instalar talleres de lectura y dibujo, zonas de firmas y presentaciones para autores e ilustradores, tienda de merchandising y souvenirs? y, cómo no, un gran quiosco donde poner al alcance de los visitantes una amplia gama de novedades de las obras de los principales autores e ilustradores

«Son muchos los profesionales de la ilustración y del sector del cómic en general, que han brindado al proyecto del Museo del Cómic su inestimable contribución y respaldo. Los principales y más destacados talentos de la ilustración a nivel nacional han contribuido con sus trabajos desinteresadamente a la concreción de este diseño dando lo mejor de sus lápices y que con sus diseños hemos conformado una de las mejores ofertas», acota Chulià.

Contará el Museo con un restaurante temático y para dar consistencia al proyecto «vamos a crear la Fundación Museo del Cómic, en la que se darán cabida a patrocinadores, expertos y amantes del sector, motor impulsor de los que se pretende, abierto a profesionales de la ilustración, editoriales, librerías especializadas, asociaciones de profesionales de ilustradores, instituciones o a cualquier lector».

sábado, 16 de septiembre de 2017

El País:El diario dibujado de Ana Frank


La protagonista, dibujada, parece más verdadera que la de las viejas fotos en blanco y negro. Por momentos parece de carne y hueso, parece que la conozcamos desde siempre, una vecina o una familiar. El cineasta y guionista Ari Folman y el ilustrador David Polonsky han conseguido, en su adaptación gráfica de El diario de Ana Frank, traducir en el formato de la novela gráfica un texto que es un clásico de la literatura contemporánea y un documento histórico sobre la persecución de los judíos en Europa.


Los israelíes Folman y Polonsky, autores también del documental gráfico Vals con Bashir, recuperan con trazo claro y estilo directo la historia extraordinaria y a la vez costumbrista de ocho judíos escondidos en un piso secreto en el Ámsterdam bajo la ocupación nazi.

No hay sangre en el diario original de Ana Frank, publicado en 1947, ni en el diario gráfico, que el 19 de octubre publicará en castellano por Debolsillo. No aparecen trenes cargados de deportados ni cámaras de gas. Es casi minimalista. Ana Frank cuenta el Holocausto sin contarlo. La parte más ominosa —la detención y los siete meses de peregrinación por campos de concentración exterminio y muerte de la adolescente— no aparece en el texto original —Ana Frank dejó de escribir el diario antes de ser descubierta— y en el diario gráfico es un breve epílogo escrito por los autores.

La Ana Frank de Folman y Polonsky es real, es cotidiana. En sus dibujos se hace presente.

"Es una historia de cada día: qué significa estar escondido durante dos años", dijo hace unos días Folman a EL PAÍS en París. Junto a él se sentaba Polonsky. "Y esperamos de verdad que los lectores puedan conectarlo con nuestro tiempos. Aunque soy un poco escéptico".

"Esto ocurrió hace 75 años. Y sigue ocurriendo", prosigue Folman. "En las zonas de guerra. En Oriente Próximo. En Sudán del Sur. En Burundi. [El diario de Ana Frank] parece historia antigua. Pero sigue ocurriendo".

Uno de los efectos de la lectura del nuevo Diario de Ana Frank es desmitificar el icono, acercarlo a lectores jóvenes que pueden sentirse intimidados por una obra que es canónica y de lectura obligatoria en muchas escuelas, o a lectores que desconocen la historia de Frank y la Historia del Holocausto.

Los propios autores explican que leyeron el libro de adolescentes, y que no captó su interés. "Lo leímos en la escuela. Cuando tienes 14 años no entiendes su potencial", recuerda Folman. "Lo volví a leer cuando la Fundación Anne Frank me contactó [para ofrecerle encargarse de la novela gráfica], y me chocó la calidad del libro. Solo de adulto entendí que era una obra maestra".

"Es una gran escritora. Esto es lo que me chocó cuando la leí de adulto", asiente Polonsky.

Trasladar las 330 páginas de las que consta en diario en formato libro a las 148 ilustradas y con poca letra de la novela gráfica obligó a los autores a "pensar de manera cinemática", dice Folman.

Folman y Polonsky se prohibieron traducir al lenguaje del cómic la primera persona del texto original. Es decir, no intentaron imaginar cómo Ana Frank hubiera ilustrado su diario. Trasladar palabra por palabra todo el diario hubiese dado una novela gráfica de 3.500 páginas y unos diez años de trabajo. Tuvieron que seleccionar, sintetizar, narrar con dibujos, y a veces imaginar. Por ejemplo, la treintena de páginas dedicadas a la relación entre Ana y su hermana, Margot, se resumen en una sola en la que una serie de retratos yuxtapuestos de ambas, sin texto, muestran las diferencias abismales de carácter entre ambas.

Otra peculiaridad del diario gráfico de Folman y Polonsky es que conserva en algunas páginas fragmentos enteros del diario. "Eran [fragmentos] extraordinarios, no había manera de tocarlos. Debían mantenerse intactos como pura literatura. Y creo que, cuando haces lo que hicimos, debes recordarle al lector: 'Eh, este es el original, debes leerlo'", explica Folman.

Polonsky creció en la Unión Soviética, donde no había oído hablar de Ana Frank. Folman, hijo de supervivientes del Holocausto, creció en Israel. Sus padres llegaron a las puertas de Auschwitz el mismo día que la familia Frank.

"Cuando hablamos del Holocausto, hablamos de símbolos", explica. "El holocausto era monocromo, blanco y negro, la fotografía del niño en el gueto de Varsovia, la hambruna, las ejecuciones, la tuberculosis. Y, para las personas que estuvieron allí, trataba de todo esto, pero también de hacerse adulto, de mi primera novia y de mi primer beso: de la vida".

Y así era Ana Frank, como escribe el novelista francés Eric-Emmanuel Schmitt en una edición reciente del diario, alguien que "cultiva la alegría más que la tristeza, aquella alegría que Spinoza [otro judío de Ámsterdam] definía como 'el paso hacia una perfección más grande'. "No puedo evitar pensar que Ana Frank, escandalosamente aplastada por la Historia, tuvo éxito en lo que dependía de ella: su vida".

viernes, 15 de septiembre de 2017

Cels Piñol cuenta este viernes los entresijos de su serie de cómic ‘fanhunter’


El dibujante catalán Cels Piñol (Barcelona, 1970) desvelará este viernes algunos de los secretos que se esconden tras su longeva serie Fanhunter, en el marco del VIII Salón del Cómic de Navarra/ Nafarroako Komikiaren VIII. azoka que organiza la Asociación Tiza.

El creador de carismáticos “narizones” –que definen su característico estilo de dibujo– firmará libros a las 18 horas en El Corte Inglés y ofrecerá una charla con formato de entrevista a las 19.30 horas en el Palacio del Condestable.

Piñol muestra además en Pamplona, en el Condestable, la exposición Fanhunter: la última línea defensiva. Se trata de, como describe el propio autor, “un buen puñado de ilustraciones originales que abarcan veintisiete años” y que permiten conocer el proceso creativo y los entresijos del universo Fanhunter desde sus inicios en fanzines auto editados hasta su fichaje por Planeta de Agostini. La exposición se completa con una variada selección de juegos, figuras, cómics y productos de merchandising que refuerzan la experiencia “epicodecandente”.

La carrera de Cels Piñol arrancó al participar en un concurso de diseño de superhéroes.

Aunque no ganó, su estilo fue bien recibido y le contrataron para hacer las tiras Fan con Nata / Fan Letal que se incluían en los cómics de Marvel-Forum. Simultáneamente, Piñol auto editaba los fanzines Kiusap y Fanhunter en Gusa Cómics, su propia faneditorial.

Gracias al éxito de Fanhunter, distopía en la que los fans de los cómics, los juegos de rol, los videojuegos y otras manifestaciones de ocio y “subcultura” son perseguidos como delincuentes por el malvado Papa Alejo I, Cels se convirtió en el primer autor español que disponía de una serie regular en Planeta-DeAgostini.

Desde entonces, Cels Piñol ha trabajado como articulista, editor, empresario del mundo del cómic o, incluso, novelista. Este año, el creador de carismáticos “narizones” como Konstantin, Don Depresor, Ridli Scott o Killer Dog entre otros fue homenajeado con una retrospectiva en el Salón del Cómic de Barcelona. También, recientemente, el remake de su Drácula (1992) ha sido elegido cómic oficial del Festival de Cine Fantástico de Sitges y la versión inglesa del juego de miniaturas Urban Warfare ha sido lanzado en Estados Unidos. A este lanzamiento seguirán,dentro de poco, otros juegos de cartas, rol y cómics.

El VIII Salón del Cómic de Navarra/Nafarroako Komikiaren VIII. Azoka está organizado por Tiza. Asociación para la promoción del cómic y actualmente cuenta con el apoyo del Gobierno de Navarra/Nafarroako Gobernua, el Ayuntamiento de Pamplona/Iruñeko Udala, Fundación Caja Navarra, Obra Social La Caixa, El Corte Inglés, el CAP (Centro de Apoyo al Profesorado) y Diario de Navarra.